martes, 19 de junio de 2012

LA SOLUCION


En Grecia ya han encontrado la solución: un tripartito.  La "puntilla" final para los griegos. ¿Por qué no han pedido consejo a los catalanes, que tan buen resultado les dio?
Los políticos  en todas partes cuecen habas. Con tal de repartir el poder y las ayudas que llegaran de Bruselas son capaces de pactar con el diablo. ¡Que escoria humana!

 

Los dirigentes griegos apuran la formación de un Gobierno tripartito

Los políticos reanudan las negociaciones para cerrar hoy mismo un Ejecutivo de coalición entre conservadores y socialdemócratas y con la presencia de Izquierda Democrática



El líder del Pasok, Venizelos, y el de Izquierda Democrática, Kouvellis, este martes. / SIMELA PANTZARTZI (EFE)

Grecia tendrá pronto un Gobierno. Pero la tarea de Antonis Samarás, ganador de las elecciones del domingo, es difícil ya desde antes de jurar el cargo. El líder de Nueva Democracia topó el lunes con las reticencias de sus viejos rivales del Pasok, el partido con el que está obligado a formar coalición, y con las condiciones de Izquierda Democrática, cuyos diputados necesita para contar con una mayoría holgada. Los probables socios de coalición, que este mismo martes podrían anunciar un acuerdo, coinciden en la necesidad de renegociar las políticas de austeridad impuestas por los acreedores.
Las negociaciones continúan con reuniones del líder de Izquierda Democrática, Fotis Kouvelis, con sus homólogos de los conservadores y de los socialistas (Evangelos Venizelos). El diario Kathimerini asegura que el socialista Venizelos ha aceptado que Samarás encabece el Gobierno, que, añade el periódico, incluirá a varios ministros independientes. El líder del Pasok ha asegurado tras el encuentro con el dirigente izquierdista que el país "tendrá un Gobierno lo antes posible" y se ha declarado "optimista".


El aspirante a tercer socio del tripartito, Kouvelis, ha declarado: "Habrá Gobierno, pero no estoy seguro de si estará formado para esta noche. Creo que habremos alcanzado un acuerdo para el final de la semana". El representante de los centroizquierdistas ha recalcado que "aún existen asuntos importantes [pendientes] sobre el programa de Gobierno y los términos [del rescate] que Grecia debe renegociar".
La práctica política abunda en paradojas. En Grecia, más que en otros sitios. Antonis Samarás, el dirigente conservador que ahora se erige en paladín de la ortodoxia (hasta cierto punto) y en interlocutor privilegiado de los socios europeos se opuso hace solo tres años a las condiciones del primer plan de rescate, porque estaba en la oposición. Venizelos, el líder del Pasok que hoy considera “una exigencia ineludible” la renegociación con los acreedores, fue el ministro de Finanzas que firmó las condiciones del segundo rescate, las mismas que ahora quiere cambiar.
Samarás y Venizelos representan a los dos partidos, Nueva Democracia y Pasok, que, con especial protagonismo del segundo, malversaron los fondos públicos griegos, forjaron un Estado clientelista y derrochador y condujeron el país a su actual situación. Antes eran el problema y ahora son la solución. En cualquier caso, están condenados a entenderse. Primero, porque solo ellos pueden formar una coalición mínimamente coherente. Segundo, porque ni sus votantes ni quienes votaron otras opciones, como Syriza, perdonarían que condenaran a Grecia a un nuevo vacío de poder.
Samarás acudió el lunes por la mañana al palacio presidencial para recibir del jefe del Estado, Karolos Papulias, el encargo de formar Gobierno. “Mi objetivo consiste en formar rápidamente un Gabinete de salvación nacional, con el mayor respaldo posible, porque la tarea es enorme”, dijo. Ese ambicioso objetivo quedó pronto reducido. Alexis Tsipras, líder de la segunda fuerza más votada, Syriza, repitió una vez más que su misión consistía en ejercer como jefe de la oposición y que no existía ninguna posibilidad de que se aliara “con los partidarios de la austeridad y del terrorismo económico impuesto por los acreedores” de la troika (Unión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional).
Tras reunirse con Papulias, Samarás tuvo la primera conversación formal con Venizelos, quien puso como condición para unirse al Gobierno “la formación de una coalición muy amplia”. Según el líder del Pasok, era necesario incluir también a los partidos opuestos a las políticas de austeridad, la Izquierda Democrática (un grupo creado el año pasado a partir del pequeño partido Synaspismós y de una escisión del propio Pasok) y la misma Syriza. La postura de Venizelos ha tenido todo el aspecto de un brindis al sol: ha sido un gesto para la galería, cosa que reconocieron los propios portavoces del partido. A los acreedores, que respiraron con alivio al conocerse la victoria de Nueva Democracia, les daría un síncope si se encontraran a Syriza en el Gobierno de Atenas. Cosas más raras se han visto, pero esta resulta altamente inverosímil.
Según todos los analistas, la única opción viable es la coalición Nueva Democracia-Pasok, que sumaría 162 diputados en un Parlamento de 300 escaños. Ni Samarás ni Venizelos se hacen muchas ilusiones sobre la inclusión de ministros de Izquierda Democrática, pero confían en que ese partido, opuesto a las condiciones del rescate financiero pero no tan maximalista (ni popular) como Syriza, se ofrezca a prestar su apoyo en las votaciones más decisivas. “Todo es discutible, incluso quién debería ser el jefe del Gobierno: podríamos preferir que no fuera Samarás, sino otro dirigente de Nueva Democracia o incluso una personalidad independiente”, ha comentado Fotis Kouvellis, líder de Izquierda Democrática.
El nuevo Gobierno debería estar listo esta misma semana para enfrentarse a una tarea gigantesca. No solo le corresponde aplicar algunas decisiones muy impopulares ya adoptadas por el anterior Gobierno tecnocrático, bajo la presión de los acreedores, como el despido de 150.000 funcionarios. Debe, además, endurecer las políticas de ajuste si aspira a que la troika de acreedores dulcifique un poco sus exigencias, al menos en los plazos de devolución de la deuda. Y una nueva vuelta de tuerca, en un país que lleva cinco años de recesión y cuyos hospitales sufren desabastecimiento de cosas tan básicas como gasas y jeringuillas, puede dar lugar a protestas populares violentas.
Samarás aspira a que su Gobierno dure hasta 2014, para hacer coincidir las nuevas elecciones con las europeas de ese año. Quizá dos años, vistas las circunstancias, constituyan un objetivo demasiado ambicioso.

FUENTE:http://internacional.elpais.com/internacional/2012/06/19/actualidad/1340091425_283650.html

sábado, 16 de junio de 2012

ESPERANDO LO DE GRECIA, SI NOS VAMOS TODOS A LA MIERDA ,O QUE PASA, MIENTRAS TANTO A OIR BUENA MUSICA Y OLVIDARNOS DE TODA LA CHUSMA DE BUROCRATAS VIVIDORES DE BRUSELAS

NI SUBIDA INMEDIATA, NI NADA DE NADA

 

Como hagamos lo que nos pide la lagarta de la Garde, será la puntilla para la, ya maltrecha, economía de este país de chorizos y corruptos mal nacidos.

 El Gobierno descarta una subida inmediata del IVA como pide el FMI

Rajoy cree que Grecia seguirá en el euro, “y esa será una extraordinaria noticia para España y el conjunto de los europeos”


Rajoy interviene en el cónclave interparlamentario del PP. / EFE

El Gobierno no planea, de momento, poner en marcha las medidas que recomienda el FMI en el informe sobre España conocido ayer, entre las que se encuentra una subida del IVA y una bajada de los sueldos de los funcionarios. Después de que ayer varios ministros no se dieran por enterados, esta mañana Mariano Rajoy ha restado importancia, en una conversación informal con periodistas, a esas recomendaciones, -que el presidente de Cataluña, Artur Mas, ha considerado este sábado que sí hay que aplicar- descartando que se vayan a seguir, al menos de forma inmediata. Lo que no quiere decir, ha aclarado el presidente, que se pare el programa de reformas. El jefe del Ejecutivo, que a su llegada a la clausura de la reunión interparlamentaria del PP en San Sebastián ha admitido que “hay problemas, pero está todo ordenado”, ha avanzado además una de las próximas medidas de su Gabinete: la reforma de la administración pública.
Rajoy no se ha referido directamente al IVA ni a ninguna otra medida en concreto y se ha limitado a recordar que la publicación de esos informes es algo habitual, y que muchas otras instituciones internacionales, como la Comisión Europea, también los elaboran periódicamente. Aun así, en su opinión, a veces se les da demasiada importancia. El horizonte europeo, la coordinación y la integración entre los países constituyen, por otro lado, la prioridad del Gobierno. Es el marco en el que vuelven a moverse todas las decisiones, y las esperanzas, del Ejecutivo.
Lo ha destacado Rajoy, ya públicamente, ante dirigentes y parlamentarios del PP, al recordar que “Europa es un proyecto que se ha ido construyendo y que hoy necesita políticas, no reglamentos”. “Y colaboraré con todos aquellos que quieran trabajar en esta dirección, para que haya más Europa”, ha agregado el presidente. “Necesita más integración política, más integración fiscal y bancaria. Y tiene que transmitir un mensaje al mundo de que el euro es un proyecto irreversible”.
Europa, ha insistido Rajoy, “debe apoyar a Grecia”. “Queremos que Grecia siga en el euro y que cumpla sus compromisos”, ha dicho antes de añadir: “Estoy convencido de que los cumplirá y que seguirá en el euro, y esa será una extraordinaria noticia para España y el conjunto de los europeos”.
El presidente ha recalcado además su mensaje habitual: “Hay que reducir el déficit, porque no es bueno vivir por encima de nuestras posibilidades”. Lo ha hecho antes de lanzar un mensaje de optimismo y de sortear la defensa de los recortes asegurando que “aquí, lo prioritario son las pensiones, la sanidad y la educación”. En este contexto, ha indicado que “si somos capaces entre todos de trabajar en esto, España sale adelante y pronto”.
Para ello, el Gobierno sigue defendiendo lo que los ministros llaman “senda reformista”. “No competimos con el pueblo de al lado. Hay que hacer reformas que hagan nuestra economía más flexible y competitiva”, ha señalado Rajoy. “De esto se sale con reformas. Por eso hemos hecho las reformas en la ley de Presupuestos. Y por esto estamos haciendo reformas en el sector público”, además de la del sistema financiero. “Porque”, ha asegurado, “no sirven para salir de la crisis, sino para preparar el país para el futuro”.

FUENTE:

¿ESTE ZAPATERITO VA DE COÑA O QUE?



A tiempo pasado todo es sabiduría en él. ¿De qué va? Este impresentable espécimen no sabemos si se ríe de todos nosotros o es que es subnormal. ¡Qué le den! Que se vaya a los países árabes que allí les cortan las manos a los ladrones.

Zapatero: 'España sufriría menos si hubiera ahorrado más en los últimos años'

El ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha admitido que España habría sufrido "menos" en la crisis si en los últimos años se hubiera "ahorrado más" y se hubiera tomado prestado "menos del exterior", ha explicado en una entrevista a Al Yazira.
Zapatero puso en valor el crecimiento de la economía española durante dos décadas, si bien lamentó que se invirtiera "más de lo que ganábamos". Con la crisis, indicó, la situación se volvió "más grave" y "todas" las fuentes de financiación a España "se cortaron".
Para el líder del Ejecutivo entre 2004 y 2011, la crisis de deuda que atraviesa Europa es "enorme", por lo que abogó por "ser claros" y avisó de que las dificultades no se van a superan "en dos años".
"Va a costar tiempo superar la crisis, lo importante es mantener al máximo la cohesión social", reflexionó, para después asumir que la situación de España es "muy mala", pero sobre todo en Europa. "No tengo dudas sobre el futuro de España y Europa. La economía se va a recuperar", confió.
El ex presidente garantizó que el Estado del Bienestar "se va a mantener", con el fin de asegurar que la crisis no degenere en un "generación pérdida".
Para ello, defendió una "respuesta coordinada" entre los miembros de la UE y sugirió al BCE la compra de deuda soberana para "alejar" a los especuladores de los mercados financieros.

Europa, 'más fuerte' que la crisis

En este sentido, Zapatero planteó una rebaja de tipos de interés para "facilitar" la recuperación económica. "El euro está atravesando un momento muy complicado, es una crisis muy seria, pero Europa es más fuerte que esta crisis", enfatizó.
En el proceso de construcción de la nueva Europa, confió en que los cambios "necesarios" se completen en "cuatro o cinco años". "Una aproximación a un Tesoro único va a costar mucho, pero en algún momento va a nacer en Europa", vislumbró.
Por último, el ex presidente se desvinculó de la vida política, si bien ofreció su "humilde" opinión para cumplir objetivos como la defensa de la libertad y combatir el cambio climático.
    FUENTEhttp://www.elmundo.es/elmundo/2012/06/16/espana/1339855285.html:

    jueves, 14 de junio de 2012

    VIVA LA EUROCOPA 2012



    Cada día va quedando menos para vernos como los griegos.  Y la plebe sin reaccionar. ¡Viva la Eurocopa 2012! ¡Y que no nos falte el futbol!

    Los griegos acumulan dinero y alimentos ante la deriva política

    El Plan de austeridad se queda sin defensores para las elecciones del domingo



    Una familia pide limosna a la puerta de un comercio cerrado en Atenas. / Oli Scarff (Getty Images)

    Los griegos afrontan las elecciones generales del domingo, las segundas en un mes, sin grandes trepidaciones. Simplemente se preparan para cualquier eventualidad. Se aceleran las retiradas de depósitos bancarios, se almacena comida en casa y se observa con mucha atención la crisis general del euro. El plan de austeridad ya casi no tiene quien lo defienda: incluso los conservadores de Nueva Democracia, paladines del europeísmo y el cumplimiento de los compromisos, dicen que hay que renegociar lo firmado.
    Los recortes impuestos por los acreedores (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) han demostrado ser un bucle recesivo. Cuanto más se recorta el gasto, más menguan los ingresos y más difícil resulta pagar la deuda. El Estado ha recaudado en el último ejercicio, de mayo de 2011 a mayo de 2012, 19.400 millones, mil millones menos que el año anterior y 660 menos de lo que tenía previsto. Grecia ha hecho lo que se le ha exigido y ha reducido su déficit primario a 2.400 millones, cuando el objetivo era de 4.200 millones. Pero cuando a ese déficit se suman los intereses de la deuda, incluso tras la condonación de una parte de la misma, los objetivos saltan por los aires.


    Según los datos publicados el martes por el Ministerio de Finanzas, el Estado solo está pagando salarios de funcionarios y pensiones: todo lo demás, desde los medicamentos de los afiliados a la Seguridad Social hasta las obras públicas imprescindibles, se deja a deber. Y aún así, solo queda dinero hasta julio. La Inspección de Trabajo también es pesimista. Estima que más de un tercio del empleo se refugia en la economía sumergida y que, pese al recorte de los salarios, de casi el 25%, el trabajo en negro crece de forma constante.
    No es extraño que los ciudadanos retiren dinero de los bancos. La agencia Reuters, citando fuentes de las mayores entidades bancarias, dijo ayer que hasta 800 millones de euros dejaban cada día las cuentas corrientes para desplazarse a títulos en dólares, bonos alemanes, cajas de seguridad o escondites domésticos. Otras fuentes reducen la cifra de retiradas a la mitad. En cualquier caso, pese a que cuatro de cada cinco griegos se declaran partidarios de seguir con el euro, declina la confianza en que se pueda mantener la unión monetaria. Quien puede, acumula en casa euros y provisiones por si la situación revienta.
    Impera la sensación de que los días que faltan para las elecciones son tiempo perdido. Y no existe garantía de solución. Nadie obtuvo una mayoría suficiente en la convocatoria electoral de mayo y el peligro de un nuevo fiasco es ahora el mayor miedo. ¿Qué pasaría si, pese al “premio” de 50 escaños al partido más votado, tampoco nadie pudiera gobernar? ¿Habría otras elecciones? ¿Exigirían los acreedores una dictadura tecnocrática? ¿Alguien apelaría al Ejército? No hay nada previsto.
    Tanto el partido conservador Nueva Democracia como los izquierdistas de Syriza se declaran seguros de la victoria. No deben estarlo tanto, vistos sus ejercicios de prestidigitación y sus esfuerzos por captar hasta el último voto indeciso. Nueva Democracia solía prometer rigor económico, europeísmo a ultranza y cumplimiento estricto de los acuerdos con los acreedores. Ahora, sin embargo, admite de forma abierta que el plan de austeridad firmado por el anterior Gobierno, el llamado “protocolo”, hace imposible pagar la deuda, y anuncia una “renegociación amistosa” con los socios europeos y el FMI. Algo muy parecido a lo que venía proponiendo Alexis Tsipras, líder de Syriza. Tsipras insiste en la renegociación, pero habla también de un gran “programa para el crecimiento” sin que se sepa de dónde sacará el dinero para acometer inversiones públicas y a la vez devolver las pensiones, los subsidios y los salarios al nivel anterior a los recortes.
    Los sondeos, que la ley electoral impide hacer públicos en Grecia, pronostican un resultado muy parejo para Nueva Democracia y Syriza. La noche del recuento puede ser larga. Tanto la derecha como la izquierda coinciden, sin embargo, en que el contexto del euro cambia con rapidez y en que la crisis generalizada abre un resquicio de esperanza para los griegos. Su país es el que está peor dentro de la zona euro y, de hecho, se ha hundido en la quiebra, pero hay otros intervenidos, se ha abierto incluso la opción de la intervención “a la carta” con la ayuda a la banca española, y ni siquiera los políticos alemanes pueden dejar de ver que la moneda, y con ella más de medio siglo de construcción europea, puede irse al garete en cuestión de poco tiempo. La idea de combinar austeridad y estímulos al crecimiento (con la contrapartida de una devaluación del euro y una mayor inflación) ya no es una excentricidad de un griego populista como Tsipras, sino una propuesta formal de presidentes como el de Francia o el de Estados Unidos.

    FUENTE:http://economia.elpais.com/economia/2012/06/14/actualidad/1339659170_570052.html

    ¡EL DRAMA GRIEGO QUE PRONTO LLEGARA A ESPAÑA!



    A esto es a lo que nos están llevando todos estos corruptos de políticos de la Europa unida.

    Bienvenidos al Lido, el hotel para griegos pobres

    Angelika Garufalla, Costatinos Prekas y Nikos Mesisklis. | I. H. V.Angelika Garufalla, Costatinos Prekas y Nikos Mesisklis. | I. H. V.
    "Se admiten tarjetas de crédito: Visa y Mastercard". El cartel sigue luciendo en la entrada del Lido, un hotel a pocos metros de la Plaza Omonia, en el centro de Atenas. Al fin y al cabo, y hasta hace sólo unos semanas, el Lido era un modesto hotel de tres estrellas en el que la habitación doble con desayuno costaba 45 euros.
    Pero la crisis que golpea a Grecia ha trastocado casi todo, y el Lido no es una excepción. La fuerte caída del turismo que está sufriendo el país heleno le obligó a echar el cierre, como a otros 20 hoteles de la zona, incluido El Imperial, de cinco estrellas.
    Ahora el Lido se ha reconvertido en otro tipo de establecimiento, más acorde con los tiempos que corren: es un hotel para pobres.
    Desde esta semana acoge a 127 griegos que hasta hace poco eran trabajadores con un sueldo y una casa y a los que la recesión salvaje que azota al país ha transformado en parados 'sin techo'.
    En el centro de Atenas hay en total 10 hoteles reconvertidos por los servicios sociales de la ciudad en centros de acogida para personas sin recursos. Están todos llenos a reventar y tienen kilométricas listas de espera.
    "Nos trajeron hace sólo unos días. Para nosotros este lugar es un lujo absoluto. Tenías que haber visto cómo era el lugar en el que estábamos hasta ahora: no había agua caliente y los cuartos de baño eran compartidos. Aquí estamos dos personas en cada habitación y tenemos en un baño privado", nos cuenta Lambros, de 50 años y quien en una broma macabra de la vida hasta hace dos años se ganaba la vida trabajando en un hotel.
    Fachada del hotel Lido.
    Los nuevos clientes del Lido son todos griegos, con edades comprendidas entre los 37 y los 80 años. En el hotel desayunan. Y para comer y cenar acuden a algunos de los dos comedores para pobres que hay en la zona. Aunque a algunos, como a Angelika Garufalla, los servicios sociales les traen la comida hasta el hotel porque están enfermos.
    "Tengo cáncer de ovarios, me lo diagnosticaron hace seis años y me han sometido ya a tres operaciones", asegura esta inquilina del Lido de 58 años. "Hoy no sé que ha pasado pero no me han traído la comida, así que estoy con el estómago vacío desde esta mañana. Y también hace tres meses que no me dan las medicinas que necesito tomar para evitar la metástasis", cuenta.
    Angelika decidió hace un par de años abandonar a su marido, harta de sufrir sus malos trataos. Al principio encontró refugio en casa de su hija. Pero, después de una temporada, su yerno la puso en la calle. Desde hace 13 meses vive en estos hoteles/centros de acogida. El domingo no piensa votar en las elecciones generales que se celebrarán en Grecia. "Ni se me pasa por la cabeza. Son todos iguales…", sentencia.
    Nikos Mesisklis, de 52 años, ocupa la habitación 321. Lleva un año exacto viviendo en albergues para pobres, desde que perdiera su último empleo como guardia de seguridad y no lograra encontrar otra cosa. Cada día, se arrepiente de aquel maldito día de 2005 en el que decidió volver a Grecia después de 30 años viviendo en Estados Unidos. Ahora, en lo único que piensa es en encontrar un trabajo que le permita ahorrar lo suficiente como para pagarse el billete de avión de vuelta a Boston o a Miami.

    "Ni mi ex mujer, ni mi hija de 24 años que estudia economía, saben que vivo en este lugar. Las dos están en Estados Unidos y aunque podría pedirles ayuda no quiero hacerlo. Tienen una imagen de mí completamente distinta a esta. Además, estoy convencido de que tarde o temprano tendré suerte y encontraré un trabajo", nos cuenta.
    Mientras llega ese día, lo que hace es darse unos paseos interminables. "Camino y camino durante horas, para salir de este barrio espantoso y olvidarme durante un rato de que vivo aquí".
    Costatinos Prekas, de 53 años, es el inquilino de la habitación 622. Lleva seis meses sin trabajo, desde que se le echaran del supermercado en el que descargaba cajas. Después, fue su casero el que le puso en la calle. "Acabé aquí, porque no tengo a nadie quien pedir ayuda. Mi única familia es una hermana, y también ella está en un hotel para pobres". El domingo votará a Griegos Independientes, un partido nacionalista griego de corte conservador.

    FUENTE: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/06/14/internacional/1339653469.html

    A EUROPA NO LE GUSTA

     

     

    A Europa no le gusta que Rajoy este flipando con el rescate como si hubiera ganado la Champion. La prepotencia y la arrogancia  de Rajoy nos van a costar caras.

    La actitud de Rajoy tras el rescate bancario irrita a la Unión Europea

    La resistencia inicial del jefe del Gobierno y la estrategia de comunicación española crispan a los líderes de la UE. Berlín advierte que no acepta la presión internacional



    Durão Barroso ayer en Estrasburgo. / vincent kessler (REUTERS)

    La venta del rescate como una especie de victoria, las declaraciones acerca de que fue España quien presionó a Europa para obtener las ayudas, la laxitud de las supuestas condiciones del rescate, incluso el hecho de que Mariano Rajoy se marchara a ver la Eurocopa dando la sensación de tenerlo todo bajo control: todo eso ha acabado por levantar ampollas en Europa. Atenas, a escasos días de unas elecciones cruciales para el euro, reclama unas condiciones igual de ventajosas. Dublín y Lisboa, los otros dos países rescatados, no han tardado en pedir el mismo estatus que España, un "tratamiento equivalente", según la ministra irlandesa Lucinda Creighton. Fuentes europeas aseguran que España ha puesto a toda la eurozona en una situación complicada, en medio de la incertidumbre por la crisis política griega, con los países acreedores —encabezados por Alemania y sus satélites, Finlandia, Austria y Holanda— exigiendo dureza en la condicionalidad del salvavidas a la banca española para evitar que los demás rescatados soliciten lo mismo. En fin: hay crispación en las grandes capitales europeas, en las de los países salvados por las ayudas y en Bruselas.
    Y hay presión en los mercados: el rescate español no funciona, a juzgar por el alza continua de la prima de riesgo española, que solo se relajó el pasado lunes a primera hora. Desde entonces, los intereses de la deuda no han dejado de subir. Fuentes conocedoras de las conversaciones al más alto nivel en el Eurogrupo del sábado atribuyen el por ahora malogrado rescate a que Rajoy cedió a las presiones europeas demasiado tarde —en las últimas semanas, la prensa alemana ha atribuido esa dilación a una cuestión de orgullo patrio, como cuando Rajoy anunció que incumpliría el déficit apelando a la "soberanía nacional"— pero sobre todo a la falta de claridad. Las citadas fuentes critican la estrategia de comunicación del Gobierno español, que descarta que pueda haber condiciones fiscales (pese a que Bruselas y fuentes del Banco Central Europeo consultadas por EL PAÍS insisten en lo contrario) y ha asegurado que las ayudas ni siquiera afectarán al déficit (la agencia estadística Eurostat desmintió ayer esas declaraciones de Rajoy del pasado domingo).
    Fuentes próximas a la negociación del rescate, pendiente aún de fijar las condiciones definitivas a lo largo de los próximos días, explicaron que España está en una situación difícil. La economía española y su banca es presa de errores del pasado, por la permisividad de los Gobiernos del PP y del PSOE respecto a la burbuja inmobiliaria. Pero también se ha visto perjudicada por la mala calidad de las pruebas de resistencia a la banca (que la canciller Angela Merkel relacionó el martes con el fracaso de la Autoridad Bancaria Europea, que no supo controlar a los bancos centrales nacionales). Fuentes europeas vinculan parte de los problemas con la deficiente supervisión del sistema financiero español y con las recientes reformas bancarias, que optaron por la peor solución: fusiones como la de Bankia, las cajas gallegas o las catalanas.

    Fuentes europeas aseguran que España ha puesto a toda la eurozona en una situación complicada
    La situación del euro empeora a diario. Los inversores calibran la posibilidad de una fractura ante las reiteradas amenazas de la Unión sobre Grecia. Bruselas, Berlín y varias capitales han optado por la coacción, con medidas como el posible cierre de fronteras o el corralito si los resultados de las elecciones se traducen en un Gobierno que no respete las reformas impuestas por la Comisión, el BCE y el FMI. La próxima cumbre de jefes de Estado y de Gobierno ha levantado grandes expectativas, con la esperanza de que los líderes aprueben pasos sustanciales hacia una mayor unión fiscal, la unión bancaria e incluso un calendario para los eurobonos. Pero lo más probable es que esas expectativas se defrauden: Merkel reiteró el martes que apuesta por una estrategia de largo plazo con la vista puesta en la unión política, pero sigue rechazando los eurobonos. El Bundesbank (el banco central alemán) asegura que para empezar a hablar de unión bancaria antes tienen que darse pasos definitivos en la unión fiscal. Se avecina un choque de trenes con París: el Elíseo reiteró ayer que la unión bancaria es lo primero, que debería acordarse antes que la unión fiscal.
    El resto de capitales añaden volumen a esa cacofonía de voces. La Moncloa dio ayer a conocer una carta de Rajoy al presidente de la Comisión, José Manuel Barroso, y al presidente del Consejo, Herman Van Rompuy, en la que apuesta por transferencias de soberanía en la esfera bancaria y fiscal, a medio camino entre lo que piden Hollande y Merkel. Rajoy trata de explotar el papel de bisagra entre Francia y Alemania, por el que luchará con el presidente italiano, Mario Monti, en la cumbre de la semana próxima en Roma.
    Por el camino de las uniones bancarias, fiscales y los eurobonos, de la cumbre de finales de junio se ha ido cayendo el pacto por el crecimiento, con el que el presidente francés, François Hollande, pretendía completar la austeridad elevada a los altares de los tratados por el Pacto Fiscal. Fuentes europeas aseguran que prácticamente ningún país tiene margen de maniobra para estimular su economía. Berlín lleva semanas alertando de que no piensa ni remotamente en sucumbir a las presiones internacionales: Washington, el FMI, el G-20 y Bruselas reclaman medidas a Alemania. Fuentes europeas aseguran que en los países que más lo necesitan, como España, tampoco tiene sentido un plan de estímulo clásico de infraestructuras, ante la sobredotación en carreteras, autovías o aeropuertos.
    Grecia, como primera piedra de toque el próximo domingo, seguida de España y quizá de Italia han colocado a la Unión Europea ante una disyuntiva: ser o no ser. Nadie se atreve a aventurar qué pasará en Grecia el domingo y en los mercados el lunes, los mismos mercados que siguen presionando a España e Italia. Ante este panorama, la conclusión del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, es nítida: "Nos encontramos en un momento crucial para la integración europea y para la UE". "Tenemos un problema sistémico", prosiguió en el Europarlamento antes de dejar en el aire una asfixiante duda. "No estoy seguro de que la urgencia de esto sea plenamente comprendida en todas las capitales". Sin dar nombres, un modo de poner los focos sobre Berlín, Helsinki o Ámsterdam, que no terminan de moverse como la situación requiere.
    Sin haber llegado todavía al crítico cabo de Grecia, "el mayor temor es ya lo que pasa en España e Italia", apunta Janis Emmanouilidis, politólogo del European Policy Centre, un laboratorio de ideas de Bruselas. Pero la constatación de que la incertidumbre está en máximos ya no es cosa de los expertos: "Hay una gran diferencia entre problemas y problemas existenciales. Con Grecia tenemos un problema existencial", indicó Van Rompuy. "Todo está en juego, incluida la supervivencia de la UE", cerró.

    FUENTE:http://internacional.elpais.com/internacional/2012/06/13/actualidad/1339617139_933408.html