miércoles, 3 de octubre de 2012

¡¡ESTAMOS GOBERNADOS POR POLITICOS MAFIOSOS, ASI NOS VA!!

Estado de Derecho, desobediencia civil y malestar socialth="560">Estado de Derecho significa, ante todo, que el Estado respeta sus propias reglas. Para que unas ociedad se someta al imperio de la ley es necesario que la cumplan, en primer lugar, los encargados de hacerla cumplir. Parece una afirmación de Perogrullo, y lo es, pero desgraciadamente una cosa es lo que dicen los textos legales, y otra muy distinta la realidad.
Cuando una sociedad se descompone y se aproxima al estado de naturaleza, la primera víctima es la verdad, y con ella caen los derechos humanos. El objetivo de las cámaras se empaña, y solo enfocan aquello que el poder quiere ver. Obtenida la complicidad mediática, el siguiente paso es criminalizar la protesta social, imputando a los desobedientes la vulneración de la ley. No faltarán columnas y editoriales para pontificar sobre el grave quebranto a las normas de convivencia, pasando de puntillas sobre la peor violación del derecho, la que se lleva a cabo al amparo del poder.
Si desde un despacho oficial se llega a la desvergüenza de ordenar la infiltración de agentes provocadores en movimientos sociales, con el fin de exasperar la tensión y justificar la represión policial, ya es demasiado tarde para cualquier salida consensuada. La ruptura de las reglas por parte del poder es un tumor en el cuerpo social: llegado a ese punto, solo caben dos alternativas: cirugía o metástasis.
Cambiar la Constitución al dictado de los mercados, amagar con "modular" el derecho de manifestación, criminalizar la organización de protestas por internet, o dejar sin remuneración a representantes parlamentarios, son síntomas avanzados de una enfermedad terminal. Y para cuando llega ese momento, la terapia pasa necesariamente por la desobediencia civil.
Recordemos el texto de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América, preludio de tantas normas constitucionales:
Sostenemos que estas verdades son evidentes en sí mismas: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad. La prudencia, claro está, aconsejará que no se cambie por motivos leves y transitorios gobiernos de antiguo establecidos; y, en efecto, toda la experiencia ha demostrado que la humanidad está más dispuesta a padecer, mientras los males sean tolerables, que a hacerse justicia aboliendo las formas a que está acostumbrada. Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, demuestra el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, es su deber, derrocar ese gobierno y establecer nuevos resguardos para su futura seguridad.
Cuando el gobierno rompe las reglas del juego, el derecho y el deber de un pueblo libre es rebelarse. Es lo que está haciendo el pueblo español, mediante actos de desobediencia civil pacífica, respondidos invariablemente mediante violencia y represión policial. Una peligrosa espiral que lleva al gobierno al descrédito internacional.
Las acciones de los iaioflautas, como la que esta misma mañana ha tenido lugar en el Departament de Benestar Social i Famìlia de la Generalitat de Catalunya, persiguen ahondar en las contradicciones del sistema. En periodo electoral, los antidisturbios recibirán instrucciones para moderarse en sus intervenciones: el error del 27 de mayo de 2011 en Plaça Catalunya ha obligado a revisar muchos criterios. Es un camino que el Cuerpo Nacional de Policía, dependiente del gobierno central, debería emprender cuanto antes, si no quiere que el próximo proceso constituyente incluya algo que no se hizo en la Transición, pero sí en el país vecino tras la Revolución de los Claveles: la depuración de cuerpos represivos.

FUENTE:http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/jaqueperpetuo/2012/10/03/estado-de-derecho-desobediencia-civil-y.html




COMENTARIOS DE LOS LECTOREAS DE "EL MUNDO"






  1. Manifestarse y mostrar repulsa a logrado que el gobierno portugués de marcha a tras en sus últimos recortes, ¿lo has leído en algún periódico?, no, porque no le interesa al poder. Manifestarse y mostrar repulsa a logrado en Islandia que se juzgue al gobierno, que se establezca una nueva constitución y que los ciudadanos no asuman las perdidas de los bancos privados como públicas, ¿lo has leído en algún periódico?,no, porque no le interesa al poder. El pensar que manifestarse y salir a la calle no sirve de nada viene de que no hemos leído lo contrario en los periódicos, porque no le interesa al poder.



  2. Los policías infiltrados se meten para enterarse de quienes dirigen y quienes se comportan con violencia, no para instigar la revuelta.

  3.  
  4.  #1 Pues yo estoy en todo de acuerdo con lo que ha escrito, si se quiere que en este pais haya convivencia el`primero en respetar las reglas deben ser las instituciones, si ellas son las primeras en saltarse las reglas apaga y vámonos. Nada quiere decir que porque tu te quedes en casa el gobierno no esta incumpliendo las normas y el que todos los que se quedan en casa sin manifestarse estan de acuerdo con lo que hace el Sr Rajoy, que equivocado esta, que no se confié tanto que se puede dar un buen tortazo. Según el ministrillo este del interior la policía actuó con toda regla, los aplaudió y felicito, si actuaron segun las reglas ¿porque ahora, va a abrir una investigación de porque actuó de aquella forma en Atocha', ahora se da cuenta de que actuaron mal en un recinto cerrado, cuando la gente estaba esperando el tren, como cuando entran en los bares..... otra forma de atemorizar y eso no nos lleva a ninguna parte. ¿Pensarías de la misma forma si tu hubieses estado en atocha esperando el tren y te hubiesen hinchado a palos, pues yo voy a opinar y si me hubiese gustado que te aporrearan, ya que a otros se los han dado tambien sin motivo y lo aplaudes.


  5. Claro Carlitos, tú revolución sabemos que es la de la burguesía catalana, la independencia pagada por el resto de españolitos.

  6.  Pues no te extrañes porque en una tertulia esta misma mañana alguien ha dicho muy indignado que había que investigarse a ver de donde había salido el dinero para pagar los autocares que vinieron a Madrid para el 25s...no sea que fuera dinero procedente del narcotráfico y no se cuantas sandeces mas...alucinante...que era mas importante el derecho a la libre circulación que el de manifestarse...vamos, que quería que la gente se manifestara en la casa de campo o así y sin cámaras ni información...

  7.  He leido esas noticias que dices, porque hay medios que las publican, naturalmente. El caso islandés ha sido paradigmático, pero el enjuiciamiento del gobierno no ha venido de las manifestaciones, sino de una decisión del parlamento. La democracia asamblearia tuvo su tiempo de gloria, pero terminó hace tiempo, al llegar la democracia participativa, con los cauces establecidos en el Estado de Derecho. Pero no me refiero a eso. Me he manifestado muchas veces en esta vida y, seguro, volveré a hacerlo. Pero no ahora. El medio para salir de este problema de hoy no está en agitar la calle, sino actuar con responsabilidad, cada uno en su puesto. Acepto que hay mucho descontento y también mucha gente que se considera fuera del sistema, pero este sistema no se cambia desde fuera, sino desde dentro. Son cosas de la democracia.





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