martes, 24 de marzo de 2015

" DE RECUPERADOS ,NADA,ESTAFADOS Y MASACRADOS,CON ESTA DEVALUACION DE SALARIOS,LOS TRABAJADORES EMPOBRECIDOS,PARA LOS EMPRESARIOS AUNQUE PAREZCA LO CONTRARIO,MAL NEGOCIO"







RETRATOS PARA DESPUÉS DE UNA CRISIS

Nosotros, los 'recuperados'

  • Tienen más de 40 años. Han encontrado un empleo. Pero ganan la mitad que antes

  • "Ni los que tenemos trabajo vamos bien" (Francisco, contrato indefinido desde 2013)

  • "¿Por qué estoy tan feliz con mi nuevo empleo si no voy a llegar a fin de mes?" (Lourdes)

  • "Se malvive. Ojalá fuera mileurista" (Marta, 500 euros en 12 pagas)


Testimonios Pedro Simón SERGIO GONZÁLEZ






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El 12% de los trabajadores españoles vive bajo el umbral de la pobreza. Uno de cada tres cobra el equivalente al Salario Mínimo Interprofesional. Suman en torno a dos millones los que tienen un empleo pero no un final de mes. Amanece en Precariostán.
Son ellos, los recuperados de la crisis. Tienen más de 40 años, se quedaron sin trabajo cuando el crac y en los últimos tiempos han encontrado otro nuevo.
Pero ganan cuatro veces menos que antes.
O gozan de la mitad de vacaciones.
O trabajan el doble.
O sueñan la mitad.
En estas páginas les contamos tres historias de resurrección a la española, tres retratos de gente con la cara partida en dos, la foto a todo color del antes y este blanco y negro del después.
Frente a los que -desde arriba- predican la recuperación de economía, hay otros que -desde abajo- hablan de la estabilización del desastre.
En Las uvas de la ira -el libro total de John Steinbeck-, el californiano dejó escrito en 1939 lo que pasó, lo que pasa y lo que probablemente termine pasando.
Las líneas que siguen no son sólo las del escritor, sino también las del albañil que -con sus manos- ayudó a levantar el Madison Square Garden.
«Suponte que tú ofreces un empleo y sólo hay un tío que quiera trabajar. Tienes que darle lo que pida. Supón que haya 100 hombres interesados en el empleo, que tengan hijos y estén hambientos (...). Ofréceles cinco centavos y se matarán unos a otros por el trabajo».

Lourdes. Antes ganaba 1.500 euros y ahora 652


Lourdes,
Si a tu madre le roban 21.000 euros en las preferentes -quiten la cursiva de robar-, si en el empleo que acabas de conseguir a tus 57 años cobras la mitad que antes -pongan bastante menos de la mitad-, si en casa tu hija y tú tenéis que vivir con 652 euros al mes -subrayen la palabra vivir-, entonces una se da cuenta de que no hay motivo alguno para la alegría.
O sí.
-¿Tú lo entiendes?
-El qué.
-¿Por qué estoy tan feliz con mi nuevo trabajo si no voy a llegar a fin de mes?
La pregunta se la hace Lourdes Rodríguez desde que por fin estrenó puesto de teleoperadora el pasado diciembre. Después de varios meses de psicosis en el alféizar del ansiolítico. Pensando si es que alguien le había cortado la línea -como en una de esas pelis de Hitchcock- y que por eso nadie llamaba. Pero no.
Hoy la teleoperadora que vende seguros está afónica. Pero el breve hilo de voz le sirve para seguir con su letanía, ya saben.
-¿Por qué? Dime a ver tú: ¿por qué estoy feliz si no voy a llegar a fin de mes?
La respuesta tiene que ver con un trabajo -mal pagado, inseguro, mecánico-, conseguido después de un año largo sin oler ni uno. La respuesta es que ya es parte integrante de la recuperación económica del país. La respuesta es esta cara que ven. La de Lourdes. Partida en dos.
Lo que son las cosas. Antes la vida se sintonizaba a todo color y ahora se la ponen a una en blanco y negro.
«Me separé en 2003 y entonces tuve que empezar de cero. Soy maestra de formación. Pero he hecho de todo. Comercial de ropa, dependienta en Serrano en una tienda de decoración... Entonces la cosa se movía... Hasta que en 2005 entré a trabajar en una empresa de accesorios informáticos. El mismo día en que hice la entrevista me cogieron y comencé a trabajar... ¿Te imaginas eso ahora? Allí empecé de auxiliar de administrativo y terminé de jefa de gestión de cobros y de riesgo de clientes. En 2007 me compré una casa. Y luego, bueno, luego ya vino la crisis, ¿verdad?».
Nos habla en susurros, como si los vecinos estuvieran escuchando tras la puerta. Pero no es así.
Nos habla en susurros y se pone una bata en medio de la entrevista, como si a estas alturas de la charla fuéramos a montar en el transiberiano rumbo al frío. Pero tampoco hay ningún tren.
El último que pasó de largo fue aquella empresa de accesorios de informática, recuerda. Donde llegaron a ser 32 empleados, Lourdes ganaba sus 1.500 euros y el ERE echó a rodar un día con su lenta guadaña de cabezas gachas.
«Cada mes caíamos uno o dos. Era tremendo cómo íbamos cayendo. Era para verlo. La angustia no te la quita nadie. Al final, cuando cerraron la empresa, sólo quedábamos cinco».
La casa terminó de pagarla en abril de 2013. Como en una apuesta de casino. Sólo que a lo seguro. Todo a una casilla. Con los ahorros que la madre le cedió a aquella hija única. Sólo un mes antes de que fuera despedida.
Y luego tenemos apuntado un breve contrato atendiendo al público en una piscina climatizada que acabó siendo privatizada. Y un pesar muy hondo en varias páginas. Y aquella apnea de la que salió a flote hace nada: ya lo contamos al principio, desde diciembre, Lourdes trabaja como teleoperadora.
«Quiero que quede muy claro que estoy totalmente agradecida a mi empresa actual. Yo no quiero perder este trabajo por nada del mundo. Pero una cosa es tener trabajo y otra bien distinta es vivir dignamente de él... Tengo la sensación de que se ha roto la cadena del bienestar. Antes pedíamos ir a mejor y ahora pedimos no ir a peor. Esto es terrible. Vivir con ese miedo es terrible».
Son 652 euros al mes. Dos bocas. Y tres o cuatro preguntas.
«¿Yo de qué clase social soy ahora? Te lo pregunto porque ya no lo sé. Soy de clase trabajadora, pero no puedo vivir de mi trabajo. No tengo que pedir para comer, ¿pero por ello soy clase media? ¿O soy clase más media que la clase baja porque puedo pagarme la calefacción? Y otra cosa que no se explica, eh: ¿por qué estoy tan feliz con este trabajo si no llego a final de mes?».

Francisco. Antes ganaba 4.000 euros y ahora 900


Francisco.
Antes tenía dos pequeñas empresas, varios inmuebles arrendados, cuatro millones de facturación anual, 4.000 euros de sueldo al mes y un galope ancho.
Ahora tiene un plano en ruinas, un saco lleno de agujeros, un millón de euros de deuda, un salario de 900 brutos y este paso corto.
Entre el antes y el ahora media un abismo insondable («me tiré cinco años diciendo 'esto no puede ir a peor' e iba peor») y la palanca -dicen- de la recuperación.
Hay biografías que se resumen echándole un ojo con calma al salón del protagonista. En efecto. Ahí está: en un terrario. La muda de una tarántula. Seca. Hueca por dentro. Como el espectro de un vigor remoto que fue y ya no.
La tarántula se llama Estela. Nuestro hombre se llama Francisco. Esta historia de la crisis se llama tela de araña. Y hechas las presentaciones sólo queda desmenuzar la trama.
«Es algo paulatino. Te vas viendo enredado poco a poco. No es que un día te levantes y veas caerse el edificio, no. Es la actividad que baja. Los mejores clientes que desaparecen. Los impagos de los arrendamientos. El euribor que sube. Los intereses de la deuda que te comen... Llegó un día en que aquello era incontrolable. Como le ocurre a un boxeador, hay un momento en el que no sabes por dónde te vienen las hostias. Y ahora ya me ves: ni aunque viva 10 vidas podré salir de la ruina... Debo un millón de euros».
El problema no es lo que le acaba debiendo uno a los demás. Sino lo que se termina debiendo uno a sí mismo.
Así que un día -después de tres años tomando ansiolíticos y dos con antidepresivos- dejó los fármacos. Cambió la brújula. Le cogió el teléfono a los acreedores. Se levantó. Tiró la muda de la tarántula. Y hasta hoy. A lo largo de esta conversación cita hasta seis veces la expresión «mis niños». Este hombre de 43 años divorciado tiene tres.
Hay un conocido poema de Kipling que habla de Francisco Bracamonte... «Si puedes amontonar lo que has ganado / y arriesgarlo todo a un sólo lanzamiento; / y perderlo, y empezar de nuevo desde el principio / y no decir ni una palabra sobre tu pérdida (...) serás un hombre, hijo mío».
«Desde marzo de 2013 tengo un contrato indefinido. No es mucho. Son 900 euros brutos al mes. Pagó 270 de casa. Mi familia me tiene que ayudar para todo. Yo me privo de muchas cosas. De ropa. De otras cosas materiales. De salir... Bueno, hace poco me di un capricho, sólo uno: fui a ver Amanece, que no es poco».
La película de ahora es una braceo constante. Diario, furioso y en cinemascope. Estela, la nueva Estela, está en el colegio. Se la ha llevado uno de los hijos para que le enseñe los quelíceros a los compañeros. A veces le echan grillos pequeños. O unas crías de ratón. Para que unos animales sobrevivan tienen que comerse a otros. Es la ley.
«Al final el pato lo hemos pagado los de siempre. Yo no concibo que se hable de recuperación económica con lo que está sucediendo. Si el Gobierno habla de la recuperación será porque a ellos les va muy bien. Porque ni los que tenemos trabajo vamos bien. Mira, yo sigo teniendo un montón de cosas por hacer, un montón de ideas que enmprender, un montón de ganas... Pero para la gente como yo ya no hay financiación posible. Parece como si no hubiera vuelta de hoja. No hubiera retorno. No nos quedara otro modo de vida».
Ganar cuatro veces menos que hace 10 años no es lo importante.
Lo importante ahora es sacar a pasear el boxer. Y calentarse bajo el sol tibio de los hijos. Y dar las gracias en vez de portazos. Y poner las palabras a salvo de los números. Por fin. Definitivamente.
-Y el bicho ese, ¿no te da miedo?
-¿Miedo? Qué va.
Marzo es un buen mes para nacer, sí. Francisco sonríe. Lleno por dentro.
Amanece, que no es poco.

Marta. Antes ganaba 3.000 euros y ahora 500


Marta.
En estos años de ronco karaoke, Marta ha pasado por los escenarios más ásperos y los más ingratos estrenos. A un trabajo malo le seguía otro peor. Como las piedras de un Pulgarcito empobrecido por los nuevos tiempos. Poco cuento, ya verán.
En 2013 estuvo en una compañía inmobiliaria sin asegurar, en negro. De todo el periodo que pasó con ellos, unicamente cobró un mes, uno solo: en torno a 600 euros que le supieron a broma.
En 2014 anduvo en los fogones de un restaurante enorme como una nevera vacía. Entrando cuando había luz; saliendo de madrugada. En tan sólo tres meses perdió cinco kilos. En el local de 30 mesas sólo había una cocinera: ella. Que más que guisar hacía malabares con platos chinos.
Y así en más lugares.
Cayendo de lado o patas arriba. De espaldas o cabeza abajo. Dando vueltas. Como una pieza de Tetris que manejaran los otros.
Hasta que encajas. O crees que encajas. O por narices tienes que encajar.
Poco cuento, ya han visto: hace tres meses que trabaja en otra empresa. Ahora gana 500 euros.
(...)
«Antes no. Antes, no ganaba eso. Qué va. En 2006 y por ahí ganaba 1.200 euros más comisiones. Lo que suponía unos 3.000 al mes. Estaba en una empresa de construcción que se dedicaba a hacer reformas en edificios. Eran unos 10 obreros. Y yo, la única comercial. Me iba a hablar con los administradores de fincas, con los presidentes de las comunidades. Vivía muy bien. No te voy a decir que con lujos. Pero bien. No me faltaba de nada. Teníamos el piso pagado. Con lo que tú me dirás».
Hasta que notaron que les salían menos obras. Luego que para seguir vivos tenían que bajar los presupuestos. Luego que las cuentas no cuadraban. Luego que la que no cuadraba era Marta. Cuando la empresa cerró, hace un año, ella ya llevaba varios siglos fuera.
«Ahora se malvive. Con 500 euros al mes hay que privarse de todo, pagan poco, es como repartir cartas con una baraja nueva... Yo me paso el día entero en la calle y veo cómo están los bares, las tiendas, los barrios. Todo sigue muerto y nada se mueve... A los que somos mayores porque somos mayores. A los que son jóvenes porque son jóvenes... Una de mis hijas es becaria, tiene su título universitario y cobra 300... Ya ves. Ojalá fuéramos todos mileuristas».
A los 55 años hay días en que una tiene el mal del desánimo y otros en que te acucia el sarampión de la edad. O las dos cosas a un tiempo.
«Yo ya no me meto en los anuncios, para qué. Te dicen que sólo es hasta los 35 o los 45 años. Si pasas esa frontera parece que no existes. Con lo que he decidido no buscar más por internet. No sé si esto va a cambiar. Lo que sí sé es que, si esto cambia, tardará mucho».
Trabajar el doble para cobrar la mitad, nos cuenta. Ver cómo al marido también le han bajado el sueldo, le da vueltas al descafeinado en el rincón de la cafetería. Dar las gracias por tener dos empleos a pesar de todo, dice que no con la cabeza.
«No, no, no... No podemos echarle la culpa al empresario. No sería justo. Si las pequeñas empresas no pueden dar buenos salarios es por la cantidad de impuestos que tienen que pagar. Están acribillladas por Hacienda y por la Seguridad Social. El empresario va con los precios muy ajustados y no hay otro remedio».
-¿Qué se puede hacer entonces?
-No volver a votarles.
-¿A quiénes?
-A ellos.
-¿Quiénes son ellos?
-El PP.
-¿Antes votabas al PP?
-Sí. Les voté. Y soy una indignada porque nos han fallado. A mí me han fallado. Pienso votar a Ciudadanos. Ponlo ahí -señala la libreta-. Me he afiliado y todo.






FUENTE:http://www.elmundo.es/espana/2015/03/24/55104ad5ca47419d6c8b4571.html


COMENTARIOS DE LOS LECTORES DE 'EL MUNDO '


No estoy de acuerdo con el ultimo testimonio. Hay muchos empresarios que sí se aprovechan de la terrible situación de los de más de 45 años que han sido tirados por el camino por "viejos" y pagarían igual de mal y explotarían igual sin costes sociales. Tras 15 años con directivo, a mi también me vino la hora de ser un viejo en el 2012, y tras 6 meses en el paro, entre a trabajar por menos de la mitad que antes, más responsabilidad y sobre todo un horario de loco (9 a 22, a veces 2 de la mañana) en una pyme familiar en la que la dueña ganaba ella sola tanto como el resto de la plantilla junta. Y su única forma de motivar era puntualizar cada frase con un "y sino estas en la p... calle". Uno de los problemas de Esoaña es tener a esos empresarios del siglo XIX. Hoy vivo fuera y antes que volver a trabajar en España prefiero que me maten en el acto.
                                                                                                                   
Mi situación también os la puedo contar. 2013, marido directivo de multinacional, mujer directora departamento en PYME. Dos años después ambos sin trabajo en España y malviviendo en el extranjero. No soy un caso único, ni soy el primero ni seré el último, pero no somos un número, SOMOS CASOS REALES y cada parado tiene su historia. Me gustaría que algún político se dé cuenta del drama que esta suponiendo para la sociedad española todas estas pérdidas
Yo en estas personas veo algo en común: DIGNIDAD, algo que no tienen los paniaguados de los políticos y de los financieros (no olvidemos que el rescate encubierto que sufrimos viene de ahí, y por su codicia así estamos todos). Para mí esta gente es gente grande, gente a la que admirar y poner en valor, porque señores empresarios estas personas no serán jóvenes pero a bagaje y a ganas no les gana nadie! Mucho ánimo y para adelante. En este país se ha admirado durante un tiempo al mamarracho que daba el pelotazo y no precisamente honestamente. Es hora de poner en valor a las personas que realmente valen la pena.
Demasiado viejo para trabajar, y demasiado joven para jubilarse. Para mas inri, hayas cotizado lo que hayas cotizado, cuando te jubiles, si llegas, te pagarán la pension en función de lo que hayas cotizado los últimos 15 años, que te los has pegado a trancas y barrancas. O sea, que te han estafado hasta las cotizaciones de los buenos tiempos. Asco de pais, asco de "clase política", asco de "empresarios", y asco de todo. En el fondo, esto no es "país avanzado", es la edad media con algunas actualizaciones para dar el pego. No hay clase media porque a los señores feudales que mandan no le interesa.
Yo me pasé tres años en una empresa sin saber cuándo me pagarían la próxima nómina (un mes, tres meses, cuatro meses...). Sobreviví a dos EREs y cuando quebró me quedé en la calle con otros 150 compañeros. Cuando vi cómo estaba el panorama fuera, decidí establecerme por mi cuenta, y tres años después puedo decir que no me ha ido mal. ¿Mis conclusiones? No esperar la ayuda de nadie, seguir peleando pase lo que pase.
¿Quién cree que con bajadas salariales de esta índole va a crecer el consumo?. La gente está tirando de sus ahorros y eso, tiene fin.
Lo de ahora no es normal, pero lo de hace 8 años tampoco.
la brecha es y será cada vez más monstruosa. Hay dos tipos de trabajadores, los fijos de siempre y de las empresa del Ibex amigotes de UGT y CCOO que se levantan sueldos bueno y el resto de mortales que en empresas contratadas y subcontratadas mal viven sin derechos y donde UGT y CCOO ni va ni pide igualar salarios y condiciones jajaj Al igual que hay dos tipos de currelas en la administración, los de siempre contratados e interinos cuyas listas no se mueve ni se renuevan perjudicando gravemente a la igualdad de oportunidades de los jóvenes con la benia de UGT y CCOO que disfrutan de esas disfunción Jamás se ha visto a UGT y CCOO pedir que las listas para puestos en las administraciones públicas se renueven cada año y todos tener derecho a ellas y ganárselas los más preparados Los sindicatos no pelean por la igualdad si no por mantener su estatus
En mi caso es más de lo mismo, despedido con un ERE a los 53, encima no me pagan ni la indemnización, dos años justos en el paro, nadie me ha llamado ni para una entrevista, ahora trabajo en la empresa de un amigo haciendo una sustitución por maternidad, ganando un tercio de mi sueldo normal antes del despido, cuando acabe la sustitución, mi futuro está marcado por la desesperanza total, porque no volveré a encontrar trabajo, por mi edad y aunque estoy bien preparado, estoy fuera del mercado laboral. Mi futuro es negro, porque después de haber cotizado durante casi 40 años, con buena base de cotización, ahora no cotizaré por casi nada y mi futura pensión se reducirá al máximo.





                                                                    MI OPINION


Todo es una hijoputada,el sistema ,el sindicalismo,y sobre todo el empresariado,este empresariado sin escrúpulos,sin sentimientos ni piedad,muy lejos queda ya la España del empleo fijo para toda la vida salvo que tu decidieras dejarlo para canbiar de empresa,cuando entrabas en la empresa firmabas el libro de matricula y salvo que la empresa cerrara por jubilacion del propietario o se fuera al garete sabias que te podías jubilar allí, mucha agua a caído desde entonces ,después llego la democracia y el modernismo empresarial, los empresarios yupies ,y con ellos llegaron ,los sindicatos ,los contratos ,cientos de modalidades de contratación ,era la barra libre para los yupies empresarios, y se remato con ese bodrio de negocio que son las ETT,ya creíamos que habíamos tocado techo en el retroceso de derechos laborales y llego casi sin darnos cuenta las reformas laborales, primero fueron los socialistas de Zapatero ,y luego poniendo por escusa la crisis, los populares de Rajoy, una crisis que con esta reforma laboral la convertía en super crisis , España importaba trabajadores a miles ,a cientos de miles, sin ningún control de los que se necesitaban en cualificación y en cantidad, asta el ignorante Zapatero con el famoso papeles para todos allanaba el camino para el desastre de los trabajadores de aquí y los que llegaban,se creaba el caldo de cultivo ,el laboratorio empresarial de reducción salarial en un país que se había llegado a unos niveles salariales dignos para los nativos pero que con la sinvergonzoneria empresarial se aprovechaba de los inmigrantes pagándoles salarios muy por debajo de los que cobraban los españoles.
La crisis ,esa cosa que nos machaca hace ya  ocho años una crisis provocada por la avaricia empresarial y la codicia de unos políticos y poderes financieros ,Aznar con su ley del suelo nos trajo años de bonanza pero de una manera ficticia como se a podido comprobar una vez que la burbuja inmobiliaria la hincharon tanto por la avaricia que termino estallando, los bancos se endeudaron asta las cejas para conceder hipotecas a todo ser viviente que entraba en sus oficinas ,era la consigna ,conceder todas que se pidieran ,había que vender todas las viviendas que se construían ..y como se construían , era el negocio del siglo,constructores ,bancos ,políticos con sus recalificaciones del suelo ( y a que precio) viviendas con precios inflados a unos precios impagables como así sucedió, la locura colectiva contagio a todos ,asta los que compraban viviendas se volvieron locos ,compraban y compraban sin pensar si podrían pagar ese precio, 50 años para pagar, viviendas de mas de 200.000 con salarios que los vendedores ,los bancos .no ponían ninguna pega ,era increíble , todo muy extraño, en realidad los bancos no han perdido nada ,viendo lo que estamos viendo ,han desahuciado a todos los que han dejado de pagar y los desahuciados con la deuda pendiente,( negocio redondo), y dirán ustedes que tiene que ver toda esta parrafada con estas pobres personas que les llaman " recuperadas" pues de ahí viene todo ,la construccion era ,había sido durante décadas el motor de la economía, una economía sostenible construyendo de una forma racional y no la locura colectiva que trajo la ley del suelo de Aznar,hay que señalar que la construccion da trabajo a todos los gremios y sectores de la economía ,la industria del metal ,de la madera ,electricidad, fontaneria,cristalería,electrodomésticos ,ascensores etc etc,todos estos sectores mencionados con fabricantes importantes en nuestro país .
Las consecuencias, hundimiento de la economía y el mercado laboral ,muchos desempleados ,mucha demanda ,con poca oferta,así es como los empresarios se aprovechan de los parados que pueden dejarlo de ser ,pero a que precio, ahí tienen el ejemplo de estas tres personas que han sido recuperadas ,por los sueldos que cobraban antes de la crisis se ve que eran trabajadores cualificados, ( chollo para el empresario que los contrata , o no) y digo o no por que todo tiene su lado malo, y me explico ,hagamos un circulo en el que entran empresas de distinto sector ,pongamos por ejemplo ,una empresa de electrodomésticos, una de calzado, una de textil ( ropa) una de muebles ,una de restauración, una de alimentacion,etc todas ellas clientes potenciales entre si ,un circulo de consumidores entre si pero consumidores en el interior de España
( exportacion aparte) con salarios de 1500 a 2200 mas o menos como estaban antes de la estafa salarial, y después  o sea con la llegada de la crisis bajando los salarios mencionados el que ganaba 2200 a mileurista y el que ganaba1500 a 800, ahora el resultado que es lo que a pasado ,el empresario a mantenido los precios ,pero las ventas han caído ,¿ por que ? esta claro no ,estas empresas han vendido menos producto de que todos los sectores han bajado los salarios ,al bajar los salarios y vender menos tiene que despedir trabajadores que si tiene suerte de encontrar uno nuevo todavía van a cobrar menos .resultado menos capacidad de consumo y así es como se explica lo que esta pasando ,el empresario que a decidido ( que son la mayoría) bajar los salarios de una manera brutal pensaba que era un chollo, pero como esa conducta a sido mayoritaria ,nos encontramos con una situación en la que se paga poco y se produce y se consume poco, es la pescadilla que se come la cola.
Y luego esta el drama,el drama que llegara ,las cotizaciones , la garantía que te da haber llegado a la jubilacion con una cotizaciones dignas para no ser un muerto de hambre cuando pases a ser un pensionista .que es ,lo que va a pasar ,con estos salarios ,pan ( por que no llega para mas ) para hoy hambre para mañana y no solo para el pensionista ,tanbien para el vendedor ,o sea ,el manufacturero, una generación de pensionistas que tendrán que vivir como antaño, de la ayuda ( si es que pueden ) de sus hijos, los empresarios ,algunos ya están viendo el problema ,naturalmente son grandes empresas de consumo, Mercadona , y ahora telefónica ya están poniendo planes de incentivacion para sus trabajadores ,en el caso de Mercadona ,si se llega a final de año a las previsiones se les paga a cada trabajador dos mensualidades y cada mes si se llega a los objetivos 500 euros ,esto a parte de que tienen un salario aceptable, no hay otro camino para salir de la crisis,que pagando salarios como los salarios de los años de antes de la crisis , otra medida seria subir el salario minimo interprofesional a 1000 euros ,esto daria un empujon importante al consumo interior y no afectaria tanto a las empresas que exportan y mas aun ahora que tenemos paridad con el dolar.
Otra cosa que no entiendo ni entendere nunca es la obsesion de los gobiernos en controlar los salarios de la iniciativa privada , a no ser que claro favorecen a las empresas en los niveles salariales ( grave error) las empresas son las que crean empleo pero los gobiernos son los que favorecen esa creacion con las politicas fiscales y sociales que hagan ,ademas a mas nivel salarial mas recaudacion para el estado en IRPF y S.S.tanbien en IVA,.
Todo esto desde luego se ve dificil que se resuelva con este gobierno de ignorantes asesorados por unos todavía mas ignorantes ,un gobierno mas pendiente de satisfacer las demandas de la Merkel que de satisfacer las demandas de la sociedad española ,que ven la reactivacion economica lejos de este gobierno.

LA OPINIÓN DE UN INDIGNADO













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